Las ventajas de escribir a mano

Un estudio de la Universidad de Florida compara los efectos en la capacidad memorística de teclear la información o bien, anotarla a mano. Los resultados mostraron que todas las personas que habían usado su caligrafía personal recordaron mejor. Este hallazgo podría poner en entredicho la tendencia creciente a tomar notas exclusivamente de forma electrónica.

Cada vez más, el teclado desplaza al bolígrafo y el papel en nuestro día a día. Basta con visitar cualquier aula en los primeros cursos universitarios. ¿Un avance o un retroceso? En escuelas de infantil y primaria de Estados Unidos y Alemania la escritura a mano ya no figura en el plan de estudios. En la actualidad, el ordenador protagoniza la rutina laboral de numerosas personas y, con ello, antepone el uso del teclado.

Pero no sólo en el trabajo. Las personas están habituándose a plasmar pensamientos o ideas tecleando (whatsapp, twitter, facebook, blogs, etc.). ¿Es escribir a mano una costumbre desfasada? Según diversos estudios, manuscribir aviva la creatividad , y en particular, según el trabajo desarrollado por el equipo de Timothy Smoker, además, refuerza la memoria.

Los participantes del estudio de Florida que habían anotado a mano un listado de palabras lo recordaron mejor. Según los investigadores, el mayor esfuerzo motor contribuyó a crear conexiones neuronales más significativas y estables.

En 2009 , Smoker y sus colaboradores separaron a 61 adultos en dos grupos. A uno de ellos le entregaron un listado de palabras con la instrucción de que debían copiarla a mano. El otro conjunto debía teclearla a ordenador. Los participantes que habían anotado a mano previamente el listado cometieron menos errores que aquellos que usaron teclado. A tenor de la reciente tendencia hacia la toma de notas electrónicas, las implicaciones educativas y prácticas de estos hallazgos sugieren que el rendimiento puede mejorarse mediante el uso de notas tradicionales de papel y lápiz.

Este estudio parece apoyar la hipótesis de otros trabajos como los de Longcamp y Beringer acerca de que el contexto adicional proporcionado por la escritura manual (tipología personal, mayor esfuerzo y tiempo empleado en el trazo) es justamente lo que ayuda a recordar con mayor precisión la información.

Los investigadores subrayan que se hace necesaria una mayor investigación en el ámbito que aborde los efectos de un tipo de escritura u otro en otros tipos de pruebas tales como la retentiva de una narrativa lógica relacionada y el recuerdo posterior y composición organizada del texto.

No obstante, los académicos animan a tomar con cautela los resultados, y a buscar un equilibrio entre el uso del teclado y la escritura a mano. Los autores se plantean que ya es difícil pasar sin la tecnología. ¿Recuerda el lector cuándo fue la última vez que estuvo un día entero sin usar un teclado?, ¿recuerda la última carta que escribió a mano?

El ordenador nos facilita en gran medida el día a día, y hoy sabemos que manuscribir estimula las ideas. En este sentido, el equipo de Smoker señala que “la pantalla táctil con lápiz óptico pueden ser una forma de mitigar la pérdida de memoria”. El estudio anima a incentivar una cultura del esfuerzo así como a hacer uso de un método combinado que camine entre la eficiencia de la informática moderna y las ventajas de la escritura manual.

BIBLIOGRAFÍA
Virginia W. BERNINGER, Robert D. ABBOT  y otros, “Comparison of pen and keyboard transcription modes in children with and without learning disabilities” en Learning Disability Quarterly 32:3 (2009), pp. 123-141.
Marieke LONGCAMP, Céline BOUCARD y otros,  “Learning through hand-or typewriting influences visual recognition of new graphic shapes: Behavioral and functional imaging evidence” en Journal of Cognitive Neuroscience 20:5 (2008), pp. 802-815.
Timothy J. SMOKER, Carrie E. MURPHY y Alison K. ROCKWELL, “Comparing memory for handwriting versus typing”, en Proceedings of the Human Factors and Ergonomics Society Annual Meeting 53:22 (2009), pp. 1744-1747.